¡Ríos de agua viva!
En el último y gran día
de la fiesta,
Jesús se puso en pie
y alzó la voz, diciendo:
Si alguno tiene sed,
venga a mí y beba.
El que cree en mí,
como dice la Escritura,
de su interior
correrán ríos
de agua viva.

Esto dijo del Espíritu
que habían de recibir
los que creyesen en él;



